Sobre mí: 9 años para encender el fuego

Probablemente hayas llegado aquí buscando algo relacionado con inversión, retiro anticipado o quizás un tutorial de domótica. Bien. Pero antes de hablar de números, brokers o placas ESP32, creo que merece la pena que sepas quién hay detrás de esto.

De donde vengo: el depósito timo y la cultura del ahorro

Soy de Andalucía. Ahora vivo en Madrid, pero Andalucía es el sitio al que vuelvo siempre y —spoiler— al que pienso volver definitivamente antes de los 50.

En mi casa siempre hubo cultura de ahorro. Mis padres trabajaron mucho, vivieron con prudencia y consiguieron ahorrar una cantidad respetable a lo largo de su vida. Eso es un regalo y lo valoro. Pero hay algo que nunca ocurrió en casa: poner ese dinero a trabajar.

El dinero de mis padres ha dormido durante décadas en depósitos bancarios. Lo típico en España. El banco de turno te ofrece un 0,something% de rentabilidad, tú firmas con una sonrisa y el banco invierte ese mismo dinero al 6% sin pestañear. Un timo en toda regla, pero tan extendido que casi parece normal.
Cuando empecé a trabajar y empecé a tener mis primeros ahorros, me planteé la pregunta que creo que todo el mundo debería hacerse antes: ¿qué hago con lo que ahorro?

La respuesta fácil era repetir el patrón familiar: depósito, cuenta de ahorro, ladrillo. Pero el ladrillo no me convencía. Un piso o un garaje implican gestión, problemas, llamadas a deshoras, impuestos complicados. Quería algo que funcionara con un clic, sin desplazamientos, sin inquilinos. Así llegué a la bolsa y los fondos de inversión.

El camino: libros, foros y un movimiento que no sabía que existía

No tuve un mentor. No tuve a nadie en mi entorno que invirtiera en bolsa y me pudiera guiar. Mi proceso fue el de muchos: libros primero, foros después.

Los libros me dieron la base. Los foros me dieron la comunidad. Y en esa comunidad descubrí que había un movimiento entero de gente con el mismo objetivo que yo llevaba años persiguiendo sin saber que tenía nombre: FIRE (Financial Independence, Retire Early).

Lo curioso es que yo ya tenía ese objetivo antes de conocer el término. No lo seguí porque estuviera de moda o porque lo viera en Instagram. Lo construí solo, desde la lógica: si ahorro, invierto bien y controlo mis gastos, en algún momento el dinero trabaja más que yo. Y ese momento me interesa que llegue lo antes posible.

Los números: lo que ha funcionado (y lo que no)

Llevo casi 10 años invirtiendo. Llevo mis inversiones en Portfolio Performance y tengo una TIR anual de aproximadamente el 15% en todo ese periodo. No es suerte, es método, disciplina y haber aprendido de los errores. Y errores ha habido.

Las cagadas (porque sin esto no sería real)

Viacom. Compré acciones de Viacom convencido de que era una buena oportunidad. Las vendí con más del 70% de pérdidas. Ahí aprendí lo que vale una tesis de inversión sólida frente a una corazonada.

Mintos. Me metí en esta plataforma de préstamos P2P. No fue una cantidad enorme, pero fue un desastre. Tres años después todavía tengo fondos pendientes de recuperar. Lección: si no entiendes bien el riesgo de un producto, no inviertas en él.

Esas pérdidas duelen, pero son las que más enseñan. Sin ellas no habría construido la filosofía que tengo hoy.

Lo que hago ahora

Mi cartera combina fondos indexados, ETFs y acciones individuales de dividendos. No soy purista de ningún estilo. Cada instrumento tiene su función dentro de mi estrategia hacia el retiro anticipado.

Tengo un colchón de emergencia equivalente a 12 meses de gastos, que no toco y no cuento como inversión. Eso me permite invertir con cabeza fría sin que cualquier susto del mercado me obligue a vender en mal momento.

Ahorro e invierto todo lo que puedo cada mes, aunque empecé con mucho menos. El sueldo ha crecido con los años y el estilo de vida lo he mantenido controlado. Ahí está gran parte de la clave: no hace falta ganar mucho, hace falta no gastarlo todo.

El objetivo: 2.000€/mes y un campo en Málaga

Mi número FIRE son 2.000€ netos al mes. Con eso puedo vivir bien en Málaga, cerca de mi familia, con tiempo para mis hobbies y sin depender de ningún jefe ni ningún proyecto laboral que no haya elegido yo.

Me quedan aproximadamente 9 años y medio para conseguirlo. Tengo 39 años. El plan es retirarme antes de los 50, aunque con un matiz importante: ese horizonte es condicional. Se basa en seguir ganando y ahorrando de forma similar a como lo hago ahora. En 9 años pueden pasar muchas cosas, buenas y malas. Si algo cambia por el camino y no llego en esa fecha exacta, no pasa nada. El objetivo sigue siendo el mismo, simplemente se corre un poco más. Lo importante no es la fecha, es no perder el rumbo.

No tengo hijos. Tengo pareja, que conoce el plan aunque lleva sus finanzas de forma independiente. No busco convencer a nadie de que haga lo mismo que yo: cada uno tiene su contexto, sus metas y su tolerancia al riesgo.

Lo que sí creo es que la mayoría de la gente en España está dejando dormir su dinero de la misma forma que lo hacían mis padres. Y que con un poco de educación financiera y disciplina, muchos podrían cambiar eso.

Por qué fuegofinanciero.com

Este blog nace de algo simple: quiero documentar el camino.

No soy asesor financiero. No tengo ningún producto que venderte. No voy a hacer análisis exhaustivos de empresas ni recomendarte qué comprar. Lo que voy a hacer es contar lo que yo hago, lo que me funciona, lo que me ha salido mal y cómo voy avanzando hacia ese objetivo.

Habrá finanzas personales, sí. Pero también domótica, tecnología y los cachivaches que construyo para seguir mis inversiones desde casa, como el ticker de bolsa que tengo integrado en Home Assistant. Porque para mí las dos cosas van de la mano: controlar bien tu dinero y construir las herramientas para hacerlo.

¿Hacia dónde irá exactamente este blog? Honestamente, no lo sé del todo. Es un lienzo en blanco. Iré escribiendo sobre lo que viva, lo que aprenda y lo que me parezca útil compartir. Así de simple.

Si estás en un punto parecido al mío, o si quieres estarlo, bienvenido.

El fuego ya está encendido. Solo hay que mantenerlo.

¿Tienes preguntas o quieres que hable de algún tema concreto? Escríbeme. Leo todos los comentarios.