Mi cartera real: cómo combino indexados, ETFs y dividendos

⚠️ Aviso importante antes de continuar Este artículo describe mi cartera personal con fines exclusivamente informativos y divulgativos. No soy asesor financiero ni gestor de patrimonios. Nada de lo que leas aquí debe interpretarse como recomendación de inversión ni como una cartera modelo a replicar. Mi asignación de activos responde a mi situación, mi horizonte temporal y mi tolerancia al riesgo particulares, que no tienen por qué coincidir con los tuyos. Invertir en acciones individuales conlleva riesgos superiores a la inversión indexada diversificada. Antes de tomar cualquier decisión financiera, consulta con un profesional cualificado.


En los artículos anteriores te he hablado de los brokers que uso y de cómo calcular tu número FIRE. Pero hay una pregunta que me hacéis mucho y que todavía no había respondido con detalle: ¿en qué está invertido realmente mi dinero?

Voy a enseñarte el desglose real de mi cartera — en porcentajes, nunca en importes, porque la cifra absoluta no le sirve a nadie más que a mí. Lo que sí importa, y lo que espero que te aporte algo, es la estructura y el razonamiento detrás de ella.

Aviso ya: mi cartera no es la típica cartera indexada 100% que verás recomendada en la mayoría de foros FIRE. Tiene un componente de gestión activa bastante superior a la media de esta comunidad, y te explico por qué.


⚖️ La estructura: núcleo y satélite

Uso un enfoque conocido como núcleo-satélite (core-satellite), aunque con una proporción bastante distinta a la que suele verse:

Reparto de la cartera entre núcleo de fondos indexados (8,7%) y satélite de acciones individuales (91,3%)

Sí, lo has leído bien: en mi caso el "satélite" es, con diferencia, la parte más grande de la cartera. La mayoría de gente que aplica esta estrategia lo hace al revés — núcleo grande e indexado, satélite pequeño para "jugar" con convicciones puntuales. Yo le doy la vuelta, y es una decisión consciente, no un descuido.

¿Por qué? Porque disfruto analizando empresas, llevo años haciéndolo, y prefiero asumir ese trabajo extra a cambio de más control sobre dónde va mi dinero. No te lo recomiendo si no te apetece dedicarle tiempo — la evidencia dice que, de media, el inversor particular no bate al índice haciendo stock-picking. Yo no tengo la certeza de estar entre los que sí lo hacen; lo hago porque me gusta, no porque tenga la fórmula ganadora.


🌍 El núcleo: fondos indexados, no ETFs

Aquí hay un matiz importante que quiero aclarar, porque genera confusión: mi núcleo indexado está construido con fondos mutuos de acumulación, no con ETFs, aunque en el título del artículo hable de ambos (ya llego a los ETFs).

Los índices que cubro con este núcleo son:

  • S&P 500 — el mercado americano
  • Renta variable global desarrollada (estilo MSCI World)
  • Mercados emergentes
  • China — una posición satélite táctica dentro del propio bloque indexado, basada en una tesis de valoración concreta, no una apuesta a ciegas
  • Small caps globales — para capturar el factor de empresas pequeñas, que el S&P 500 y el MSCI World apenas recogen

Un detalle que igual te llama la atención: tengo solapamiento deliberado entre mi fondo de S&P 500 y mi fondo de mercados desarrollados, que ya incluye Estados Unidos. No es un error de principiante — es una decisión consciente para sobreponderar el mercado americano dentro de mi exposición global, algo que mucha gente indexada hace sin darse cuenta de que ya lo está haciendo simplemente comprando un fondo mundial (el peso de EE.UU. en el MSCI World ronda el 65-70%).

Parte de este núcleo lo tengo vehiculado a través de un plan de pensiones indexado, que además de exposición a mercado me da la ventaja fiscal de la deducción en la declaración de la renta. Aporto 1.500€ al año, que es el límite de aportación anual con derecho a deducción en España actualmente.

Quiero ser honesto sobre por qué hago esto: lo hago exclusivamente por la ventaja fiscal, no porque el plan de pensiones sea en sí mismo mi vehículo de inversión favorito. De hecho, el plan de pensiones tiene un inconveniente importante que no hay que perder de vista: cuando rescatas el dinero (normalmente en la jubilación), tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF, con tipos que pueden ser más altos que los de una plusvalía normal de fondos o acciones. La ventaja fiscal está en la aportación (reduces tu base imponible hoy), no necesariamente en el rescate.

Esto significa que si en algún momento cambia la normativa y desaparece o se reduce esa deducción fiscal, mi motivo principal para aportar a este vehículo desaparece con ella — no lo haría solo por el hecho de invertir indexado, para eso ya tengo el resto del núcleo en fondos normales. Es una decisión que depende completamente de las reglas fiscales vigentes en cada momento, y por eso conviene que revises tú mismo la normativa actual antes de decidir si te compensa hacer lo mismo — no es una recomendación general, es lo que a mí me compensa ahora mismo.

Ya hablé de mi salto desde Finizens e Indexa Capital hasta llegar aquí en el artículo de brokers — si no lo has leído, ahí cuento por qué dejé los roboadvisors.


⚡ ¿Y los ETFs? Solo para momentos muy concretos

Aquí está el matiz que da título al artículo. No mantengo ETFs como posición estructural de cartera — para eso uso fondos indexados, por la ventaja fiscal de poder traspasar entre fondos sin tributar por las plusvalías, algo que en España es una diferencia enorme a largo plazo frente al ETF.

Los ETFs los uso de forma puntual y táctica, casi siempre para aprovechar caídas rápidas de mercado — sobre todo del Nasdaq 100 — donde lo que más me interesa es la rapidez de ejecución. Cuando el mercado corrige con fuerza en cuestión de horas, prefiero tener la agilidad de comprar un ETF al momento en un broker ágil, en vez de esperar al cierre del fondo o gestionar el traspaso con calma. Es la herramienta adecuada para ese caso concreto, no para mi inversión recurrente de fondo.


💼 El satélite: 48 empresas repartidas en seis divisas

La parte grande de mi cartera son acciones individuales, aproximadamente 48 posiciones en el momento de escribir esto, repartidas entre euro, dólar, libra, franco suizo, corona danesa y corona noruega.

La inmensa mayoría son empresas que reparten dividendo de forma regular — es la columna vertebral de mi estrategia de rentas pasivas de cara al retiro. Solo un puñado (2-3 posiciones) son apuestas puramente de crecimiento, sin reparto de dividendo.

Diversificar en varias divisas no es casualidad: reduce mi dependencia del euro y me da exposición a empresas y sectores que simplemente no existen, o son minoritarios, en el mercado español.

El reparto exacto por divisa:
Reparto de la cartera por divisa: dólar, euro, libra, franco suizo, corona noruega y corona danesa

Un matiz que casi nadie comenta: diversificar internacionalmente no es lo mismo que diversificar en tu propia divisa

Aquí hay algo importante que quiero destacar, porque se suele pasar por alto: casi la mitad de mi cartera (~46%) está denominada en dólares. Sumando el resto de divisas distintas del euro, más de la mitad de mi patrimonio invertido depende de cómo se mueva el tipo de cambio frente al euro.

Esto tiene una implicación real que no siempre se explica bien: mi horizonte de gasto va a ser en euros — voy a vivir en España, mis facturas van a estar en euros — pero una parte muy grande de mi patrimonio no lo está. Si el dólar se deprecia con fuerza frente al euro justo en los años previos a mi retiro, mi patrimonio en euros se reduce aunque las empresas en las que invierto vayan bien en su propia divisa. Es un riesgo real, distinto del riesgo de mercado, y que muchas veces se confunde con "estar diversificado" sin más.

No digo esto para asustarte ni para decir que sea un error tener exposición en dólares — al contrario, buena parte de las mejores empresas del mundo cotizan en USD y quedarte solo en euros también es una forma de concentración, solo que menos visible. Lo que quiero es que entiendas la diferencia: diversificación de activos y diversificación de divisa son dos cosas distintas, y merece la pena que sepas cuánto riesgo de tipo de cambio estás asumiendo, aunque decidas asumirlo con conocimiento de causa, como hago yo.


📈 Cómo ha rendido cada bloque

Esto es lo que más curiosidad suele generar. Rentabilidad acumulada desde que empecé a llevar el seguimiento en Portfolio Performance:

Para contexto, esto es coherente con la TIR anualizada de aproximadamente el 15% que ya he compartido en "Sobre mí" — la rentabilidad ponderada por tiempo (TWR) de la cartera global ronda ese mismo 14-15% anual desde 2018.

Ojo con la lectura de esta tabla: que el bloque de acciones individuales haya rentado más no significa "elige acciones, no fondos". Significa que, en mi caso concreto, con mi selección concreta y en este periodo concreto, ha ido mejor. El indexado sigue siendo, de large, la opción con menos riesgo de que tu selección particular lo haga peor que el mercado — que es precisamente el riesgo que yo asumo conscientemente con la parte satélite.


🎯 ¿Por qué monto la cartera así?

Sé que esta estructura es poco habitual dentro de la comunidad FIRE, que suele inclinarse casi en bloque hacia la indexación pura — y con buenos argumentos: es la opción con mejor relación entre esfuerzo, coste y resultado esperado para la inmensa mayoría de la gente.

Mi caso es distinto porque:

  • Llevo casi 10 años analizando empresas y es algo que disfruto, no una obligación
  • Quiero rentas por dividendo tangibles de cara al retiro, no solo revalorización
  • Acepto conscientemente el riesgo extra de que mi selección lo haga peor que un índice — es una decisión informada, no ingenuidad
  • El núcleo indexado me da una base sólida por si mi parte de stock-picking no funciona tan bien en el futuro como hasta ahora

Si estás empezando, mi recomendación honesta —y la que daría cualquier evidencia académica seria— es que priorices la indexación como base, y solo te plantees una parte satélite de acciones individuales cuando tengas tiempo, interés real y un fondo de emergencia ya cubierto. No es un atajo para llegar antes al FIRE, es una capa extra de complejidad y riesgo que solo tiene sentido si te gusta el proceso en sí.


🔄 Esto no es estático: el núcleo va a ir creciendo

Un matiz importante que no quiero dejar fuera: esta proporción de 8,7% / 91,3% no la voy a mantener igual hasta el final. Cuanto más me acerco a mi objetivo FIRE, menos margen tengo para que un mal periodo de mis posiciones individuales retrase mi fecha de retiro, y menos me compensa asumir ese riesgo extra frente a simplemente igualar al mercado.

Por eso ya he empezado a aumentar de forma gradual el peso del núcleo indexado, y la idea es seguir incrementándolo según se acorta la distancia hasta mi número FIRE. No tengo un calendario cerrado ni un porcentaje objetivo fijo para cada año — iré ajustando el ritmo según cómo evolucione todo — pero la dirección está clara: a medida que se acerca el momento de vivir de la cartera, prefiero más previsibilidad y menos dependencia de que mis apuestas individuales sigan acertando.


🎯 Mi conclusión

Mi cartera es lo que es porque refleja quién soy como inversor, no una fórmula que puedas copiar y pegar. Un núcleo indexado pequeño pero sólido, con solapamiento deliberado hacia EE.UU., y un satélite grande de acciones de dividendo en seis divisas distintas, con algún uso puntual de ETFs cuando el mercado me da una oportunidad rápida que aprovechar.

Si todavía no tienes claro cuánto necesitas acumular antes de plantearte cualquier estructura de cartera, te recomiendo empezar por calcular tu propio número FIRE — la cartera es la herramienta, pero el objetivo es lo primero.


¿Tu cartera se parece más a la mía o eres de indexación pura sin excepciones? Cuéntamelo en los comentarios, me interesa mucho ver cómo lo montáis vosotros.


⚠️ Aviso legal Este artículo describe mi cartera personal con fines exclusivamente informativos y divulgativos, basado en mi experiencia real. No constituye asesoramiento financiero, recomendación de inversión ni oferta de ningún producto financiero. No soy asesor financiero registrado. La inversión en mercados financieros, y especialmente en acciones individuales, conlleva riesgos significativos, incluida la posible pérdida total del capital invertido. Los resultados pasados no garantizan rendimientos futuros. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, valora tu propia situación financiera y consulta con un profesional cualificado si lo necesitas.

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